Los códigos de barras y los códigos alfanuméricos de los dispositivos médicos no siempre se imprimen en condiciones ideales. Pueden ser de bajo contraste, borrosas, marcadas en superficies brillantes o blancas, empotradas en partes, distorsionadas debajo de la envoltura retráctil o colocadas en múltiples lados de un paquete, a veces en ángulos extremos o distancias extendidas. Estos desafíos se aplican tanto a las marcas directas de piezas (DPM) como a los códigos basados en etiquetas.
Los códigos difíciles de leer o mal marcados pueden ralentizar la producción, retrasar los envíos, aumentar los costos de chatarra y reimpresión, complicar las auditorías e incluso presentar riesgos para la seguridad del paciente. Los sistemas de escaneado tradicionales a menudo tienen dificultades para variar el tamaño, el tipo y la ubicación de los códigos, especialmente cuando las condiciones de luz o el material de la superficie hacen que la legibilidad sea un reto.
Desde la línea de fabricación hasta los hospitales, el escaneo de códigos de barras avanzado y la tecnología OCR garantizan que la información crítica se capture correctamente, lo que respalda la seguridad del paciente, el cumplimiento normativo y la eficiencia operativa. La luz adecuada para estos sistemas de visión artificial maximiza los contrastes en funciones claves y los minimiza en otros lugares, ayudando a los escáneres a superar el resplandor, las sombras y las inconsistencias superficiales.
Ya sea que esté escaneando en línea durante la producción o realizando verificaciones puntuales, los sistemas de alto rendimiento proporcionan la precisión y adaptabilidad necesarias para garantizar que los códigos sean legibles dondequiera que viajen por el mundo.