Conclusiones clave
Desafíos del DPM: El bajo contraste y las superficies poco uniformes hacen que los códigos de DPM sean más difíciles de leer, lo que requiere métodos de verificación robustos.
Estándares de verificación: La norma ISO 29158 garantiza una calificación precisa mediante el análisis de iluminación, geometría y contraste para predicciones de legibilidad confiables.
Aseguramiento del ciclo de vida: La verificación predice el rendimiento del código en condiciones severas, lo que garantiza el cumplimiento de las normas regulatorias y de seguridad.
El marcado directo de piezas (DPM) es el proceso de marcar en forma permanente una pieza a través de grabado láser o químico, impresión por puntos o impresión con inyección de tinta. Los códigos de DPM son habituales en industrias como la automotriz, aeroespacial, electrónica y de dispositivos médicos porque las piezas pueden necesitar:
- Pasar a través de productos químicos o aceites corrosivos que dañarían un código de barras basado en etiqueta, como el motor de un automóvil
- Tener rastreabilidad en todo su ciclo útil por motivos normativos o de seguridad, como una prótesis de rodilla para un paciente
- Ser muy pequeños —lo que dificulta su etiquetado— como un componente dentro de un teléfono inteligente
La capacidad de rastrear las piezas con códigos de DPM ayuda a minimizar las falsificaciones, asegurar la calidad y cumplir con una serie de requisitos de las normativas como el mandato del identificador de dispositivo único (UDI) de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) y los Reglamentos de la Comisión Europea sobre Dispositivos Médicos y Diagnóstico In Vitro (MDR/IVDR) para dispositivos médicos.
Los códigos de DPM no pueden simplemente volver a imprimirse como una etiqueta
Los métodos de marcado directo de piezas tienden a producir códigos con bajo contraste, mala posición de las celdas o tamaño de celdas inconsistente. Además, la superficie a marcar puede ser mate, fundida o altamente reflejante, y rara vez, es tan limpia y uniforme como una etiqueta. Las superficies pueden ser lisas y brillantes, y tener surcos, rayas y manchas. Por lo tanto, el método de verificación para los códigos de DPM debe brindar resultados confiables y uniformes bajo todas las condiciones. Un código DPM ilegible puede ser un problema importante, que puede llevar a tener que desechar la pieza por completo o puede causar problemas de retirada por seguridad más adelante.
Asegurar la calidad de código DPM mediante la verificación de códigos de barras
La verificación de códigos de barras se utiliza para determinar en forma confiable la calidad del código DPM. La verificación es una parte fundamental de cualquier sistema de seguimiento de código de barras y requiere un verificador de códigos de barras calibrado que pueda realizar una clasificación de calidad en función de criterios específicos predefinidos. Comprueba si el propio código de barras es compatible y tiene la estructura de datos correcta, además de determinar la calidad del marcado. La clasificación es una predicción de qué tan bien se va a leer un código durante toda su vida útil, no solo en los primeros escaneos.
El fabricante de la pieza no tiene ningún control sobre el equipo que los clientes y usuarios posteriores utilizarán para la lectura del código DPM, ni sobre las condiciones en las que se producirá esta lectura. Por lo tanto, el marcado debe ser de la mayor calidad posible, con máximo contraste y uniformidad.
De acuerdo con la norma internacional ISO/IEC TR 29158 (AIM DPM), el verificador de códigos de barras tiene que identificar diversas variables relevantes y, luego, analizarlas para determinar el grado de influencia que tienen sobre el fallo de lectura de un código de barras. Esto se utiliza para predecir el éxito del escaneo con diferentes lectores en distintas condiciones.
Un verificador debe controlar el tamaño y la ubicación adecuados de cada celda, la geometría general, la presencia de daños y el contraste. El tipo y la calidad de la iluminación tiene un efecto significativo en la verificación de código de DPM. El estándar permite ángulos de iluminación de 30 y 90 grados, además de 45 grados e iluminación difusa. La iluminación de 30 y 90 grados permite iluminar símbolos en superficies desafiantes como sustratos curvos o reflejantes. Se debe capturar la imagen del código para analizarla y asignarle una clasificación de verificación.