Conclusiones clave
La verificación de códigos de barras juega un papel importante en el mantenimiento de la calidad de los productos y el cumplimiento de los estándares de la industria. Estos son algunos beneficios clave de la implementación de soluciones de verificación:
- La verificación de códigos de barras califica códigos 1D, 2D y de DPM según las normas ISO de calidad y cumplimiento normativo.
- Los verificadores detectan los problemas de forma temprana, lo que evita costosas reimpresiones, demoras y devoluciones con cargo.
- Las herramientas de verificación utilizan iluminación calibrada y tarjetas de conformidad para una calificación precisa.
- Los informes certifican la calidad del código, garantizando la confiabilidad de la cadena de suministro y el cumplimiento de la industria.
La verificación de código de barras es el proceso de clasificación de la calidad de los códigos 1D, 2D y de marcado directo de piezas (DPM) de conformidad con estándares específicos. Muchos productores ya controlan la calidad de sus códigos mediante el uso de métricas de control de procesos (PCM) y software de validación de datos en sus lectores de código de barras. Aunque es un paso en la dirección correcta, no es una verificación verdadera y puede dejar a los productores sin protección durante la cadena de suministro. La validación observa solo el formato de los datos dentro del código y no controla la calidad de impresión. Y si bien las métricas de control de procesos ponen a prueba los mismos parámetros de calidad que la verificación, los resultados son exclusivos de la configuración particular de un lector y solo le informarán si tal lector puede leer el código, en lugar de poder leerse con cualquier lector. Las métricas de control de procesos se ajustan por naturaleza a un proceso particular, y algunos parámetros pueden omitirse o modificarse dado que no hay un estándar.
Los verificadores de códigos de barras y el software informan sobre los parámetros de calidad del código y validan la información de conformidad con las directrices ISO/IEC 15415, ISO/IEC 15416 y AIM DPM (ISO/IEC TR 29158). Los códigos 1D, 2D y códigos de DPM están regidos por tres estándares principales de verificación.
- Los códigos de barras 1D utilizan ISO 15416
- Los códigos de barras 2D impresos en etiquetas utilizan ISO 15415
- Los códigos de barras 2D DPM utilizan ISO/IEC TR 29158, también conocido como AIM DPM
Algunos comités de la industria han desarrollado estándares de aplicación en los que se exige que sus fabricantes cumplan con sus reglas para el marcado de códigos de barras. El estándar de aplicación describe qué tipo de simbología es aceptable, con respecto a qué estándar ISO ha de clasificarse, el grado mínimo aceptable, la apertura, el rango de dimensión, la iluminación requerida y qué formato deben tener los datos del código de barras. Entre los estándares de aplicación, se encuentran:
- Identificación Única de Dispositivo (UDI), una exigencia de la FDA para todos los dispositivos médicos
- GS1, un estándar para regular la calidad del código de barras para las industrias de ventas minoristas, transporte y servicio alimenticio
- Identificador Único (UID) para MIL-STD-130, un estándar diseñado para ayudar al Departamento de Defensa de los Estados Unidos con el rastreo de artículos
Los verificadores de códigos de barras deben calibrarse, usan iluminación especificada y controlan todos los parámetros de calidad. Las tarjetas de conformidad son una herramienta de la industria muy utilizada y están diseñadas para soportar la calibración adecuada de los verificadores. Las tarjetas de calibración contienen símbolos con imperfecciones intencionales que se utilizan para controlar las capacidades de informar del verificador y para documentar el cumplimiento con los estándares de la industria, tales como ISO/IEC 15415 y GS1. Las opciones de iluminación de domo y de 30, 45 y 90 grados iluminan el objetivo en una gran variedad de superficies. Esto brinda la mejor oportunidad de capturar y clasificar de forma confiable las imágenes de los códigos para cumplir con los estándares ISO. Se asigna una clasificación general (generalmente de la A a la F) en función de varios parámetros como contraste de símbolos, modulación, daño a patrones y capacidad de decodificación. Típicamente, un código de barras con grado C o mejor se considera código aprobado.
Al monitorear los resultados de la verificación, se pueden identificar los problemas del código cuando la calidad comienza a disminuir y así tomar acciones correctivas de inmediato. Un verificador también genera reportes para certificar la calidad de los códigos de un productor. Se pueden imprimir o exportar informes a un archivo de almacenamiento para demostrar el cumplimiento de los requisitos del contrato y la industria.